viernes, 7 de noviembre de 2008

Fin de semana en Lagrán (Álava), recordando...

El pasado 18 de julio, viernes, tras preparar todo lo necesario para pasar el fin de semana en Lagrán y realizar las últimas compras en Logroño, llegamos por la tarde al refugio situado junto a la ermita de San Bartolomé, a los pies de la ladera norte de la Sierra de Cantabria. Sólo quedaba ordenar la compra, repartir las camas, cenar y prepararnos para un fin de semana 'movidito'.

Al día siguiente, comenzamos la ruta: la llamada 'Ruta del Vino y del Pescado', que unía antaño Bizkaia con La Rioja para el intercambio de esos productos, hoy en día muy transitada por senderistas por medio del GR-38, en el tramo que une Lagrán con La Guardia, o lo que es lo mismo: laderas norte y sur de la Sierra de Cantabria. Así que a subir tocaba...

Durante el ascenso atravesamos un denso hayedo, que nos fue protegiendo del sol durante la primera parte de la mañana, mientras en la ruta podíamos observar instalaciones interpretativas de lo que fueron las carboneras en esta comarca.

Los valientes adalarianos, así como un acánido y un cordobéh, sobrepasan el núcleo del anticlinal que supone la Sierra de Cantabria y se proponen alcanzar una de las cimas de sus afilados riscos: la Cruz del Castillo.

Y así, cuando más picaba el solamen, a eso del mediodía, ahí estábamos en las cuestas más empinadas...

Atisbando la Cruz del Castillo. Desde donde se podían contemplar maravillosas panorámicas que abarcaban toda La Rioja, hacia el sur, con la línea del Ebro en primer plano, tras la Sonsierra y La Rioja Alavesa (La Guardia a nuestros pies), y las Sierras de Demanda y Cameros detrás...


... la escarpada línea que supone la Sierra de Cantabria hacia el oeste y el este (en la imagen se aprecia la pequeñez del León Dormido: situado frente a la propia sierra, a la derecha)...


... o el propio municipio de Lagrán, con la depresión del Condado de Treviño tras de sí y los Montes de Vitoria.


Así que a relajarse con las vistas y a picotear para afrontar de nuevo el descenso a Lagrán...


Los integrantes de la expedición que hizo cima en la Cruz del Castillo, durante el descenso.

Y ésta es la única imagen que se puede mostrar de lo que dio de sí el resto de la tarde:


Hasta que fue anocheciendo... llegó la cena y llegaron nuevos invitados:


Tras la cena, la tormenta, y la sobremesa posterior, llegó la hora de irse a la piltra. Nos esperaba una nueva caminata dominical...


Así comenzamos el día entre perezosos y remolones, pero con el buche lleno (nuestras viandas nos llevamos...), pronto retomamos la ruta: desde el pueblo de Lagrán en dirección norte, siguiendo de nuevo el GR-38, rumbo al cercano Condado de Treviño.


Esta vez la ruta era fundamentalmente llana, picando ligeramente hacia arriba (nada comparable con lo del día anterior), y se prestaba a la interpretación de rastros y huellas en el barro de la pista, a la vez que atravesábamos nuevamente un hayedo. También pudimos identificar deposiciones de marta (Martes martes), difíciles de ver en latitudes riojanas, así como este ejemplar de lución (Anguis fragilis) encontrado bajo un mojón (de piedra):




Estas oquedades en la base de los troncos, también llamadas urascas, son comunes en los hayedos, y suponen importantes bebederos para la fauna.

En el punto más elevado de la ruta, y fin del trazado de ida, llegamos al límite autonómico entre el País Vasco y Castilla y León, en este caso el Condado de Treviño. No siendo únicamente un límite marcado en el campo por los mojones jurisdiccionales, sino también por el cambio de paisaje y usos del suelo: la línea de vegetación a la izquierda de la imagen sería territorio alavés, mientras que la depresión de Treviño y los cultivos de cereal marcan el territorio burgalés. Una porción de Castilla en el interior del País Vasco:


Y ya en el descenso hacia Lagrán por la ruta alternativa, pudimos observar importantes galerías, carácteristicas de un paisaje kárstico, resultado de la acción del agua en un sustrato calizo como en el que nos encontrábamos.


Bonita ruta, con numerosas curiosidades culturales, faunísticas, botánicas y geomorfológicas, entre otras, en este territorio a caballo entre la Sierra de Cantabria y el Condado de Treviño.

1 comentario:

  1. Muy buen recuerdo compañer@s adalarian@s!!!

    Bonitas fotos para un bonito fin de semana. Nos vemos en breve, que aunque no de señales de vida no sos tengo olvidaus!!!!!!!

    Salud y feliz 2009

    Un Acánido (de esos)

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